La OEA alerta riesgo de violencia en Haití por vacío de poder

La OEA alerta riesgo de violencia en Haití por vacío de poder

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El ministro haitiano de Información exhorta a restaura la calma en las calles de Haití para lograr la estabilidad política. EFE / ARCHIVO

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La segunda vuelta electoral fue aplazada este domingo por una ola de violencia

  • Llaman a las partes a establecer un diálogo para alcanzar un consenso a fin de lograr un gobierno legítimo

PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ (26/ENE/2016).- El pueblo haitiano es el que debe decidir sobre el futuro de Haití, señaló el jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA, Celso Amorim, quien advirtió que un vacío de poder puede conducir a la violencia.

 

Es el pueblo haitiano el que debe ser el juez en la situación política actual del país caribeño y no Estados Unidos, ni Brasil, ni la Organización de los Estados Americanos (OEA), ni la Unión Europea (UE), indicó Amorim, citado por la agencia digital Alter Presse.

Llamó a las partes a establecer un diálogo para alcanzar un consenso mínimo a fin de este lograr un gobierno legítimo y evitar un vacío de poder que podría conducir a la violencia, indicó el observador de la OEA, luego que fue aplazada la segunda vuelta presidencial del domingo pasado.

Ese día se elegiría al sucesor del presidente Michel Martelly, quien concluye su mandato el 7 de febrero próximo, además de que se llevaría a cabo una tercera vuelta legislativa.

Sin embargo, el proceso electoral fue suspendido debido a una ola de protestas violentas que denunciaron fraude en los comicios presidenciales de octubre pasado, cuando ningún candidato obtuvo más del 50 por ciento de los votos.

Además de que el candidato Jude Célestin, de la opositora Liga Alternativa por el Progreso y la Emancipación Hatiana (LAPEH), se negó a contender en una segunda vuelta ante el oficialista Jovenel Moise, del Partido Haitiano Tet Kale, al señalar que las autoridades electorales favorecieron al segundo aspirante presidencial.

Por su parte, el ministro haitiano de Información, Mario Dupuy, advirtió que existe el riesgo de una intervención militar extranjera si los actores políticos haitianos no pactan un acuerdo para elegir al próximo presidente.

En declaraciones a la prensa local, Dupuy aseveró que la soberanía nacional está en juego y podría perderse de persistir los actos violentos y las diferencias sobre la celebración de la segunda ronda electoral.

Llamó a los sectores políticos a priorizar los intereses nacionales por encima de sus pretensiones individuales y facilitar la convocatoria de los comicios, de lo contrario se da la señal de que los haitianos no pueden manejar el país.

El funcionario haitiano exhortó a restaurar la calma en las calles del país, pues se requiere de una estabilidad política para avanzar en el progreso económico de Haití, la nación más pobre de Latinoamérica.

Las víctimas no son siempre como pensamos

 

Somos seres humanos y nos es casi inevitable hacer juicios de valor, etiquetar e incluso crearnos ideas preconcebidas,lo hacemos sobre ciertas personas y también sobre cosas. Claramente tenemos lástima de las personas que sufren el delito: las víctimas, creemos que son personas vulnerables, necesitadas de protección y sobre todo, que no saben lo que las conviene y que nosotros debemos decidir por ellas.Por otro lado, pensamos  que las víctimas de por si, son muy punitivas, que lo que buscan es penas más duras, y eso hace que automáticamente demos por hecho,  que no habrá víctimas que quieran participar en un proceso restaurativo. Tenemos las ideas tan preestablecidas, que nisiquiera valoramos la posibilidad de que alguna víctima incluso de un delito grave, necesite de esta justicia más humana. Decimos que no vemos la Justicia Restaurativa en algunos delitos de más gravedad y ponemos de excusa a las víctimas, entonces ¿si alguna si quiere un proceso restaurativo?. Pues no serían pocos los que las juzgaran porque según, lo que consideramos “normal”, las víctimas siempre claman por venganza y son muy punitivas.

 

Sin embargo, esto no siempre es así, cada persona somos diferentes a otras, y hay que respetar que muchas solo deseen el proceso penal normal y otras busquen, algo más que las pueda ayudar. Todas son personas que han sufrido un delito y merecen nuestro respeto. Incluso para muchas víctimas, el reclamar penas más duras es lo que exclusivamente pueden pedir y a lo que se aferran porque  parece que es lo único que la  Justicia Penal está dispuesta a concederlas: el castigo al infractor, la prisión y por eso, se aferran a más castigo, porque creen que sus necesidades se van a ver atendidas de una forma proporcional, es decir más castigo a la vez que más reparación del daño. Pero la realidad se ve una y otra vez, porque nunca es suficiente con castigar a los autores del delito, siempre hay que llegar al mismo tiempo a ayudar a las víctimas y estar con ellas en sus momentos de mayor vulnerabilidad y necesidad para que puedan sacar fuerza de nuestra solidaridad, tanto en el aspecto práctico como emocional

 

Las víctimas suelen ser unánimes en su opinión de que la expectativa más importante que se tenía de los profesionales judiciales, era la de ser tratado con respeto. Sus expectativas tratan sobre todo en el deseo de sentir confianza con la información sobre el delito, el delincuente y acerca de las opciones que el tribunal considera para dar respuesta a su caso. Y sin embargo, la opción siempre es primero y sobre todas las cosas, el castigo, la lente a través que mira la justicia penal tradicional está enfocada al estado como víctima y a qué castigo merece el infractor, como si esto satisfaciera a las víctimas, las ayudara en su recuperación del trauma de sufrir un delito y/o supusiera una forma de repararlas el daño.

 

Pero es que además, la mayoría de las víctimas, lo que necesitan es sentir que hay un responsable, que el infractor se ha responsabilizado del daño que ha causado, para ellas esta vindicación que las hace sentirse respetadas y escuchadas es casi más importante que la reparación o restitución en si misma. Otra reclamación de las víctimas que indica que no son tan punitivas como pensamos, es que quieren sentir que otras personas no pasaran por lo mismo, es decir quieren recuperar el sentimiento de seguridad, que el infractor asuma el delito, tome conciencia y por eso, no volverá a delinquir. Sin duda, estas necesidades de las víctimas se abordan de una manera más eficaz, con un cambio de lente acerca de como enfocar la justicia, pasando de la retributiva a la restaurativa, atendiendo necesidades como la de información, validación, reivindicación, restitución, el testimonio, la seguridad y el apoyo.

 

Publicado por Virginia Domingo

CRISTINA SÁNCHEZ MIRET

Según he leído, Albert Rivera se ha ofrecido a Felipe VI como mediador entre PP y PSOE para conseguir gobierno. Es posible que lo haya influido –más allá de la bandera del cambio y el diálogo que ahora enarbola– que nos en­contremos en la semana de la mediación. Hecho que ha situado el concepto en una posición de privilegio en la agenda comunicativa de estos días.

El día 21 era el día europeo de la Mediación, un valor en alza de la cultura europea, dado que la resolución de conflictos desde la judicialización de los mismos no es sólo muchas veces un callejón sin salida, o un camino del todo insatisfactorio, es sin duda, un trayecto muy costoso, tanto para el Estado como para la ciudadanía. En este último caso no sólo monetariamente, sino también desde el punto de vista del tiempo y de las emociones.

Ahora bien, para mediar, de verdad, no puedes ser arte y parte. No puedes tener intereses propios en el resultado de la mediación, más allá de aquellos que presupongan que las partes implicadas lleguen a un resultado bastante satisfactorio para todas ellas y, por lo tanto, que el conflicto se acabe.

Tengo que reconocer que delante de tanta judicialización de la política, la mediación parezca una buena salida también en este caso; pero pediría –aparte de recordar que la mediación es conveniente que la hagan profesionales bien preparados– que en el ámbito de la política se quedaran con el concepto del diálogo –en lo que ya le han hecho bastante daño–, el del acuerdo y el pacto. ¿Dónde se supone que ha quedado el viejo arte de hablar? Sería deseable que no perviertan ningún otro. Más todavía uno nuevo que se está abriendo camino en la sociedad civil como una manera positiva de resolver desavenencias.

La mediación, aunque con trayectoria corta desde el punto de vista de su instauración oficial y con poca incidencia todavía en nuestra sociedad, tiene por delante un buen futuro; sin que eso quiera decir que ya no habrá que ir, para nada, a los tribunales convencionales. Tiene futuro no sólo porque todavía no es lo bastante conocida y tiene que extender su alcance, sino también porque supone un tipo de acuerdo –evidentemente sólo en los casos que tiene éxito– que permite restaurar las relaciones convivenciales entre las partes. Cosa que difícilmente pasa después de un proceso judicial que aboca a un escenario de vencedores y vencidos.

ADR on Facebook

Using a Negotiation Approach to Resolve a Conflict: On Facebook, Dispute Resolution Goes Live

Conflict management skills from the social media king – how live dispute resolution is introducing a negotiation approach to conflict resolution at Facebook

BY KATIE SHONK 

Facebook recently faced widespread criticism for conducting a psychology experiment on about 700,000 of its users without their informed consent. In the study, Facebook researchers manipulated users’  moods by exposing them to more positive or more negative posts than usual.

Now CNNMoney reports that Facebook has been engaged  in a more benign and possibly beneficial psychological experiment.

The company has been under pressure to address the growing problem of “cyberbullying” among young people. It also has been looking for ways to help users address their conflicts and disputes themselves rather than enlisting the company as mediator.

So, for several years, the social network has been working with social scientists to bring traditional methods of dispute resolution to cyberspace. The site has begun to offer users tools to resolve disputes with one another over offensive or upsetting posts, including insults and photos.

Facebook has created message templates that allow users to explain what they object to about a particular posts. For example, they can select options such as “It’s embarrassing” or “It’s a bad photo of me,” according to CNNMoney. Users are also asked to state how the offensive post makes them feel – such as angry, sad, or afraid – and how strongly they experience the emotions they report.

Facebook says its new dispute resolution can be effective and convenient. However, some forms of online dispute resolution, such as e-mediation, have been found by researchers to lack the rapport and warmth of face-to-face talks. Online disputants miss out on important body language, facial expressions, and other in-person signals that can be so useful when communicating in person.

For these reasons, there is a risk that when Facebook users confront those who have offended them, some disputes could escalate rather than subside. Moreover, absent the presence of a trained mediator, Facebook users may lack the skills and experience needed to defuse tension and brainstorm solutions.

Still, given that hashing out online disputes in person is often impractical, as is having a professional mediator referee every dispute, Facebook should be commended for attempting to find new ways to bring proven dispute resolution practices to our increasingly contentious online world.

 

Strong Reactions in Edinburgh

Strong Reactions in Edinburgh

“Patients don’t expect doctors to be perfect. They do expect them to strive for perfection by opening up their work to scrutiny” Atul Gawande, Desert Island Discs, BBC Radio 4, 6/12/15.

A bit of a treat for me last week, when four of my favourite academics came to Edinburgh. They were keynotes at Mediate Scotland 2015, a two-day conference hosted by Queen Margaret University and the Scottish Mediation Network. All had a great deal to teach us.

From Tamara Relis we heard about the ‘parallel worlds’ of lawyers and their clients in Canadian medical negligence mediation, with lawyers focusing on monetary negotiation and case evaluation while parties sought communication, explanation, apology and the other side’s perspective (see Relis, Perceptions in Litigation and Mediation: Lawyers, Defendants, Plaintiffs, and Gendered Parties. Cambridge: Cambridge University Press, 2009).

From Liz Stokoe we learned a crucial lesson: mediators don’t know what they do right (and sometimes wrong). Potential clients have little interest in mediation ‘philosophy’ (we are neutral, independent, confidential, etc) but respond enthusiastically to an invitation to meet real people. And yet mediators keep talking about the former. Why is this? Liz raised the challenging possibility that role-play based learning could reinforce unhelpful practices (see Stokoe, ‘Overcoming Barriers to Mediation in Intake Calls to Services: Research-Based Strategies
for Mediators’ (2013) 29Negotiation Journal (3) 289-314).

Ellen Waldman outlined her insightful taxonomy of mediators according to their approach to social norms, giving us ‘norm-generating’, ‘norm-educating’ and ‘norm-advocating’ styles (see Waldman, 1997. ‘Identifying the role of social norms in mediation: a multiple model approach’ 48 Hastings Law Journal 703–769; and http://kluwermediationblog.com/2013/08/12/has-the-evaluative-label-outlived-its-usefulness/ .

All were great and I encourage readers to investigate their work. For me, however, the conference’s most arresting moment occurred during Ken Kressel’s presentation on the ‘strategic style’ (see Kressel, 2007. ‘The Strategic Style in Mediation’ 24 Conflict Resolution Quarterly (3) 251-283). In both a keynote and workshop Ken showed us an example of an expert mediator. As this research has been in the public domain for decades, I can name her: Fran Butler was filmed conducting a 12-minute simulation of court-annexed divorce mediation in New Jersey. Ken asked us to analyse her work using the ‘Reflective Observer Role’ he has developed over 40 years of mediation research.*

I scribbled away, noting both verbal and physical moves. I honestly thought she was really good. Of course everyone is different and I might not have done everything she did. But having mediated separation and divorce for over twenty years I recognised most it and appreciated what I didn’t.

The way I saw it Fran had worked out within 5 or 10 seconds that the parties were poor at problem-solving (they shouted each other down and didn’t listen); she therefore adopted the role of problem-solver, leading the conversation along a path I assume she had hypothesised was useful. She spent 7 of the 12 minutes asking the mum to wait while she pursued a conversation with the dad regarding his lack of information about his children. She used probing questions and summarised what she was hearing. She then focused intently on the mum’s perspective for about a minute before returning to the dad. She made a few highly directive moves: a leading question (‘could you maybe ask the children?’); predicting the court’s lack of interest in providing a judgement on the issue of what one parent tells the other; and making a proposal on telephone contact. I also saw ‘classic’ mediator skill following the description of a rather nasty handover exchange. Instead of ignoring it, investigating it or seeking to establish fault she simply asked ‘how could that be done better?’ The clip ended with parents undertaking to try a modified pattern of contact in the coming weeks.

Ken invited comments. I assumed others would highlight skills, or perhaps question the intention behind some of the moves. Instead the first questioner said (something like) ‘I train mediators all over the UK. If I had been watching that mediation I would have stopped it and said “You are doing it wrong.”’ Looking around I could see others nodding in agreement. I was astonished.

Of course I can’t claim that my view is correct and others’ erroneous. Maybe Fran was doing it wrong. But an outside observer might wonder how people in the same profession could see things so differently. What exactly is mediation, if a veteran researcher can present an example of expertise and a veteran trainer can see it as worse than inept: wrong-headed, something to be stopped?

Ken did respond. First he pointed out that Fran had consistently achieved the best results in the project where he had studied her work over four years. So whatever Fran was doing appeared to work. Second he acknowledged that the ‘strategic style’ is by no means mainstream. He associates it with professions that have a strong tradition of seeking root causes, such as healthcare and counselling. And finally he made for me the most significant assertion: mediation is ‘highly context dependent’.

That rings bells. The first time I moved from family to workplace mediation it was as if I were ‘crashing the gears’. Nothing worked smoothly. I had to work extra hard for the first half dozen cases while I found my way, by trial and error, towards what was effective. The same happened with commercial mediation (for another day: in that context I have come to believe that mediators’ status and persona are as significant as their ‘moves’), within education, healthcare, professional complaints and so on. So to say that mediation is any one thing, or any one set of practices, is misleading. Mediators appear to vary quite a lot (for more on the differences between them, and between what they do and what they say they do, see Wall and Dunne, ‘State of the Art Mediation Research: A Current Review’ (2012) 28 Negotiation Journal, 217–244).

However, the idea of ownership is troubling. Who owns mediation? Who says something is right or wrong? Mediation pre-dated attempts to describe it; it is a living, evolving practice that Peter Adler has eloquently described as ‘protean’. It is supremely pragmatic. If what I have been taught doesn’t work, and I ditch it or modify it in favour of something that does, who am I betraying? My trainers or my clients? Who matters more?

It is also easy to confuse description and prescription. Mediation scholars and practitioners have been describing what they see and what they do for many years. Models have emerged. Some practice appears to work; some not. But prescribing is the teacher’s art, concerned with what should be done and what should not. I believe Ken and our other keynotes were concerned with the former, while some of the questioners were thinking of the latter. Ken showed us what occurred; the questioner said that it should not have occurred. Nearly three centuries earlier (in the same city) David Hume first identified the logical jolt in moving from ‘is’ to ‘ought’ statements.

One of the joys of this conference was that it gave us glimpse inside the black box that is the mediation room. Expert researchers, from disciplines including psychology, anthropology and law, shared what they have observed. Some of us didn’t like it; some did. My plea is for more of this. Other professions have learned the hard lesson that when scrutiny is imposed from outside the public doesn’t always like what it sees. We need to take every opportunity to open up our practice to discussion, to critique and to improvement. We need to listen to what others are telling us.

So I take my hat off to the Virtual Mediation Lab, where mediators conduct online simulations for all to see; and to all the mediators who permit serious researchers like Ken Kressel, Tamara Relis, Liz Stokoe and Ellen Waldman to observe and analyse their work. Let’s approach other people’s practice with wonder, marvelling that someone can get to the same destination by a different route.

* The Reflective Observer Role, Ken Kressel, PhD, Dept of Psychology, Rutgers-Newark

• Focus on understanding NOT evaluating or correcting

• Focus on “critical moments”: Mediator interventions that:
o were surprising or puzzling
o seemed effective
o seemed ineffective
o interested you in any other way

• Use the appreciative inquiry “3-step”:
o Ask a question: (e.g. what were you thinking when you did that?)
o Summarise the response
o Probe for more info (e.g. why did you decide to do that then, rather than this?

• Use “supportive confrontation” when indicated.

AMMI Award

Premios AMMI

De conformidad con lo acordado por la Junta Directiva, se ha constituido el Jurado para la entrega de los premios que la Asociación concede a aquellas personas o entidades que, o bien a través de una obra o trabajo concreto, o bien a lo largo de su trayectoria profesional, han  contribuido al desarrollo y difusión de la mediación, aportando algún elemento capaz de acrecentar su implantación profesional y social.

La entrega de los galardones se llevará a cabo en la Gala de la Mediación, que se celebrará el próximo 26 de noviembre de 2015, en Garrigues Abogados, calle Hermosilla nº 3, Madrid

El Jurado se formó por las siguientes personas:

  • Ana Criado Inchauspé, Presidenta.
  • Juan Ignacio Gutiérrez Lisardo, Vicepresidente.
  • Montserrat Gómez Bermúdez, Vocal de Mediación Penal y Penitenciaria.
  • Amparo Quintana García, socia.
  • Rosa Jiménez Aparicio, Secretaria.

Se deliberó sobre cada una de las candidaturas que optaban a los premios, habiéndose fallado lo siguiente:

  • Premio AMMI al mejor proyecto de fin de Curso de Mediación, en cualquiera de sus modalidades (máster, especialista o experto)

Para elegir los tres finalistas, se han tenido en cuenta los siguientes parámetros:

  1. Cumplimiento de los requisitos formales exigidos en la convocatoria del premio.
  2. Valores sociales que sustenta.
  3. Innovación temática.
  4. Metodología empleada respecto a la mediación objeto del proyecto.

Tras debatir la totalidad de los proyectos presentados, los TRES FINALISTAS son:

  1. “El Mediador Familiar y su intervención en situaciones de crisis familiares”, realizado en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autores:
  2. Mediadomus realizado en la Universidad Complutense de Madrid. Autores:
  1. “Prevención de la violencia en el ámbito escolar: prácticas restaurativas”, realizado como trabajo final de Posgrado, Experto Universitario en Resolución de Conflictos y Mediación Social en la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Autores:

El proyecto ganador se dará a conocer el día de la entrega de premios, dentro de la Gala prevista para el próximo 26 de noviembre de 2015.

  • Premio AMMI a la trayectoria individual en Mediación. Premio de ámbito nacional.

De las candidaturas presentadas y tras la deliberación del Jurado, se le otorga a Trinidad Bernal Samper.

  • Premio AMMI a la labor Institucional en Mediación en la Comunidad de Madrid.

De las candidaturas presentadas y tras la deliberación del Jurado, se le otorga al Ayuntamiento de Madrid por la creación del  “Servicio de intermediación hipotecaria”, destinado a personas y familias que puedan verse afectadas por situaciones de riesgo residencial.

  • Premio AMMI al mejor Medio de Comunicación en Mediación. Premio de ámbito nacional.

De las candidaturas presentadas y tras la deliberación del Jurado, se le concede al Programa “La aventura del Saber” de Radio Televisión Española.

Mención especial  a la campañas de difusión de la mediación  “Mejor por las buenas” del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.

  • Premio AMMI a la mejor publicación del año en Mediación. Premio de ámbito nacional.

De las candidaturas presentadas y tras la deliberación del Jurado, se le concede al “Anuario de mediación y resolución de conflictos”. Directores Leticia García Villaluenga y Eduardo Vázquez de Castro. Editorial Reus.

  • Premio AMMI al proyecto nacional de mediación.

De las candidaturas presentadas y tras la liberación del Jurado, se le concede a World Mediation Summit

  • Premio AMMI al mejor blog de mediación

Se le concede a “A Mediar Granada”.

  • Premio de reconocimiento de AMM.

Se le concede a Aldo Morrone.

  • Por sus muchos méritos, se hace Socia Honoraria a Pilar Munuera Gómez

Madrid 26 de octubre de 2015
Rosa Jiménez Aparicio, secretaria de AMM

La mediación internacional: evolución y retos de futuro

La mediación es una de las actividades más antiguas del mundo. Profesión valorada de larga data, fue practicada, con dudosos resultados, en “Romeo y Julieta” y formó parte de la diplomacia desde el Tratado de Westfalia (1648). Para comprobar su vigencia actual basta hojear la prensa de los últimos años, con los esfuerzos internacionales en Siria o en Mali o, desde una perspectiva más cercana geográficamente, la Conferencia Internacional sobre País Vasco, celebrada en 2012, como exponentes mediáticos.

Precisamente de uno de los mediadores más activos en la preparación de la citada Conferencia podemos extraer una de las definiciones más gráficas de la actividad. El abogado sudafricano y profesional en solución de conflictos Brian Currin se define en ocasiones como “un asesino a sueldo a la inversa” cuyo “objetivo es lograr la paz y, precisamente, evitar asesinatos”. Subraya, adicionalmente, una de las máximas que todo mediador debe tener presente para realizar su labor: “lo mejor es enemigo de lo bueno”.

Con carácter general, la mediación constituye un medio para tornar un proceso violento en otro de “problem-solving”. Puede definirse como un procedimiento voluntario de gestión o solución de conflictos o toma de decisiones, en el que las partes solicitan y aceptan la intervención de un mediador y/o mediadores profesionales, imparciales, neutrales y sin capacidad para tomar decisiones por ellas ni imponer las mismas, que les asiste con la finalidad de favorecer vías de comunicación y búsqueda de acuerdos consensuados.

leer más aquí: passin.eu

A propósito del modelo circular narrativo de Sara Coob

Professor Sara Cob

Professor Sara Cobb

Partiendo de la fundamentación de este modelo en tres pilares, totalmente ajenos a lo jurídico como epistemología, he de señalar que es fascinante, complejo, técnico, muy ambicioso y, en consecuencia, muy atractivo; los tres pilares de los que parte son:

  • Psicología del Yo.
  • Pragmática de la Comunicación Humana.
  • Teoría General de Sistemas y Conceptos cibernéticos.

Conocimientos que, en mi humilde opinión, precisan formación  y una  preparación exhaustiva y minuciosa de los mismos, sin embargo nada es imposible con tesón, imaginación y estudio.

Dicho esto a modo de introducción procedo a señalar  aquellos aspectos que, en mi opinión, son más válidos para la Mediación. El modelo circular-narrativo parte del hecho de que en nuestras vidas han sucedido una serie de narrativas de base que han dado forma a nuestras experiencias de conflicto y su resolución. La orientación sobre la resolución de problemas, en este caso, se plantea sobre aquellos discursos que tenemos casi predeterminados sobre el conflicto. Estos aportes son de gran riqueza por su visión integral de los conflictos. Se nutre en sus paradigmas de varios marcos teóricos, como he señalado arriba. Este carácter interdisciplinar es precisamente una de las razones que explicarían la operatividad del modelo, y la aplicabilidad a la mediación en diversos ámbitos y conflictos diversos.

Las premisas fundamentales de este modelo señalan, en primer lugar, la comunicación, que se concibe como un todo, es decir, las partes y el mensaje. En segundo lugar, la causalidad; se afirma que no hay una única causa que produzca un resultado, sino una retroalimentación de las causas y sus factores.  Pienso en el trabajo que hacía en Chile con grupos de mujeres mapuches y con este modelo se ve que la no integración social de una minoría intercultural es multicausal. En el modelo transformativo se hablaba de la circularidad, pero en el modelo circular ésta se lleva mucho más lejos. Por otra parte, la metodología circular-narrativa intenta aumentar las diferencias, permitir que se manifiesten hasta un determinado punto. Es cierto que normalmente cada parte tiene una postura en cuanto a intereses y percepciones, y si bien el aumentar o hacer énfasis en estas diferencias puede llevar a que se pierda el norte de la negociación, esta posibilidad también permite que se planteen nuevas alternativas y un nuevo orden propiciado por una reflexión más profunda.

La segunda cuestión que me parece interesante para la mediación es la legitimación de las personas, la construcción para cada una de las personas de un lugar legítimo dentro del proceso de negociación. La otra propuesta del Modelo Circular es cambiar el significado. Cada grupo cultural tiene su historia, basada en los acontecimientos vividos diacrónicamente; y en este sentido a nivel de trabajo intercultural, se deduce la necesidad de trabajar los conflictos por separado con cada grupo étnico para abordar de forma efectiva sus características como grupo cultural. Otro elemento clave de esta teoría es la necesidad de crear contextos. Un contexto, mediante espacios de encuentro, actividades y otras actuaciones que van consolidando un tejido social; de esta forma se entiende mejor la diferencia de intereses y posturas.

Se hace un uso de la Escucha activa fenomenal y estructurado a través de una serie de herramientas que facilitan la labor del Mediador/a como la técnica del Reflejo del sentimiento, la técnica del reflejo de contenido, Clarificación, Resumen, Confrontación, Paráfrasis  Parafraseo. Asimismo se introducen las preguntas circulares percibiendo las partes una causalidad circular de los hechos presentados que no se crean con otro tipo de preguntas. Lo mismo ocurre con las preguntas proposicionales en virtud de las cuales se traslada a la  otra persona a una nueva percepción futura construida por ella misma  y que es visualizada como “real”. Pienso que este modelo se aproxima más hacia la interculturalidad y ello es muy útil en esta sociedad tan global  y local al mismo tiempo. Donde los procesos migratorios que se producen en Europa y resto del Mundo deben ser abordados desde una perspectiva como la que ofrece este modelo si bien con los pies en la tierra. Pues implica unos conocimientos del mediador/a y un manejo de la técnica casi de un malabarista o mago, por usar una comparación del mundo del circo.

En conclusión, en este sentido, cómo las partes ‘ven’ el conflicto queda puesto de manifiesto en su manera de narrarlo. Así las cosas, sea por una u otra razón, la clave de ésta propuesta es que la intervención del mediador/a se sitúa en esa narrativa; se trata de que el/la mediador/a ayude a las partes a generar una narrativa nueva que apunte a la resolución del conflicto más que a la pervivencia del mismo.  El modelo circular narrativo reúne estas condiciones al perseguir en última instancia el empoderamiento del sujeto.

We cannot solve our problems with the same thinking we used when we created them

Albert Einstein.

Fdo: Mª Isabel Carabias Álvaro

La mediación como sistema ADR de resolución de conflictos

María Concepción Rayón – Profesora de la Universidad Complutense de Madrid, abogada y mediadora
Kevin Brown – Presidente de Mediation International y Director de World Mediation Summit

Los sistemas de resolución extrajudicial de conflictos, comúnmente denominados ADR por sus siglas en inglés Alternative Dispute Resolution, han tenido una gran desarrollo a nivel mundial en los últimos veinte años. La mediación, junto al arbitraje, se han desarrollado sobre todo en el ámbito del consumo, las relaciones laborales, el derecho de familia y la contratación internacional.

Mediante la mediación las partes en conflicto se someten voluntariamente a un tercero, llamado mediador, que carece de capacidad decisoria sobre el fondo de la situación conflictiva pero que, de forma neutral, confidencial e imparcial guía a las partes para que alcancen un acuerdo por sí mismas.

En España el 7 de julio de 2012 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley 5/2012 de 6 de julio de mediación en asuntos civiles y mercantiles, que siguiendo las directrices marcadas por la Unión Europea, establece por primera vez una legislación unitaria y operativa que resulta de aplicación en todo el territorio nacional. Se trata de potenciar la mediación como un sistema de resolución extrajudicial de conflictos y como un intento de aliviar la carga de trabajo que soportan los tribunales de justicia. La Ley se completa con la legislación respectiva de las Comunidades Autónomas, dictada en el ejercicio de sus respectivas competencias, que establece sus propios procedimientos y particularidades.

La ley resulta de aplicación a las mediaciones en asuntos civiles o mercantiles, incluidos los conflictos transfronterizos, siempre que no afecten a derechos y obligaciones que no estén a disposición de las partes en virtud de la legislación aplicable. En defecto de sometimiento expreso o tácito a esta Ley, la misma será aplicable cuando, al menos, una de las partes tenga su domicilio en España y la mediación se realice en territorio español. Quedan en todo caso excluidas del ámbito de aplicación de la Ley la mediación penal, la mediación con las Administraciones públicas, la mediación laboral y la mediación en materia de consumo.

La nueva ley pretende promover la resolución extrajudicial de conflictos evitando la judicialización de todos ellos de forma que, especialmente las controversias planteadas entre empresas, puedan solucionarse mediante la intervención de un profesional neutral que facilite la resolución entre las propias partes contendientes manteniendo las relaciones jurídicas y económicas subyacentes y consiguiendo acuerdos equitativos.

Las mediación presenta las siguientes ventajas:

  • Es un método rápido de resolución del conflicto, si lo comparamos con la jurisdicción o el arbitraje.
  • Favorece la cooperación positiva y la comunicación entre las partes de manera que se mantienen las relaciones personales o comerciales entre las partes para el futuro.
  • Es un sistema de resolución de controversias que resulta económico puesto que solo intervienen las partes y el mediador que es costeado a medias entre ellas.
  • Es eficaz pues las partes resuelven el conflicto directamente y reducen los problemas de cumplimiento al asumir el acuerdo alcanzado como propio.

Sobre el éxito o el fracaso de la mediación como forma para resolver conflictos hay que destacar aún no podemos pronunciarnos. Lo cierto es que han surgido muchas instituciones, asociaciones e institutos para potenciarla y poco a poco se van sintiendo los efectos en la sociedad. Desde luego lo que si se hace necesario para conseguir el éxito definitivo de la mediación es la concienciación ciudadana y la implantación de una cultura de la mediación que poco a poco se va tiene que ir consiguiendo.

A ello contribuye el amplio abanico formativo existente en España con Master de Mediación, tanto generales como especializados, impartidos por Universidades y Escuelas, junto con cursos, jornadas y seminarios y la inclusión de asignaturas específicas dentro del Grado que estudian específicamente esta materia.

El World Mediation Summit que se celebrará en Madrid del 29 de junio al 2 de julio de este año pretende contribuir a la implantación en España de la cultura de la mediación como forma para resolver los conflictos y promover el encuentro de los profesionales del sector para el intercambio de conocimientos y experiencias. Para ello contará con un amplio número de expertos que ofrecerán conferencias y talleres prácticos en un entorno de participantes totalmente internacional.